Heras, Kilian, Olmo, Salomon Spain… El ambiente de la UTMB

Una de las cosas que me sorprendió y alucinó de participar en una carrera de calibre mundial como la Transvulcania fue la oportunidad de conocer y compartir momentos con corredores de talla mundial como Kilian Jornet, Núria Picas, Timothy Olson o Arnau Julià. En Chamonix, el ambiente de trailrunning es todavía más acentuado, con miles de corredores venidos de todo el mundo para participar en las cuatro carreras que se organizan a lo largo de la semana. Además, el pueblo es una especie de santuario del trail, en el que todas las marcas conocidas del mundillo tienen tiendas oficiales separadas por pocos metros de distancia. La feria oficial, con stands en los que las marcas vendían

sus productos actuales e incluso anunciaban ya los de la nueva temporada, redondeaba el sueño de cualquier corredor y la pesadilla para los bolsillos y las economías familiares. Otro de los apartados que me gustó mucho fueron los estands de las carreras, dónde se anunciaban las mejores ultratrails del mundo y tuvimos oportunidad de charlar distendidamente con algunos organizadores y nos encontramos como un crack como Marco Olmo, dos veces ganador de la Ultratrail del Mont Blanc… con 58 años!

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Una de las experiencias más memorables, sin embargo, fue poder asistir a el Café & consejos, un innovador un acto que montó Salomon Spain con Miguel Heras, el corredor español que finalmente quedaría segundo en la UTMB. La  marca invitó a 10 corredores populares a una charla distendida con él y yo pude asistir también invitado en mi condición de Field Tester. Pese a habernos levantado a las 5,30 de la mañana y conducir 8 horas el día antes de la carrera no quise perdérmelo y la primera sorpresa al llegar al hotel Les Aiglons fue encontrarnos… con el gran Kilian Jornet!

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Tras la foto de rigor con el mito, que tuvo tiempo de desearnos suerte para la carrera, pudimos participar en la charla con Miguel y Pau y Biel, dos chicos de Salomon que entre otras cosas se dedican a hacerle las asistencias en los avituallamientos. Heras es un tipo sencillo y cercano, muy humilde, que nos estuvo contando todo tipo de anécdotas, carreras y aventuras. También nos explicó cómo se avitualla y come durante la carrera y algunos consejos a tener en cuenta para el recorrido.

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Lo más interesante, sin embargo, fue que bajara el material con el que iba a correr y comprobar cómo los profesionales exprimen al máximo el reglamento para ir con el mínimo peso posible. Sus S-Lab con las que iba a correr la carrera, los trucos con los guantes cubiertos con látex (se los regaló a un chico), con los pantalones impermeables, el vaso ajado pero que tiene un significado especial para él… Todo llevado al límite para que la mochila pese poco más de un kilo, cuando las nuestras pueden estar entre 3 y 4. Claro que corremos carreras diferentes, por el tiempo y el planteamiento que tenemos. Con todo, fue una lección magistral, una clase en la que aprendimos en apenas una hora más que en meses de entrenos y carreras corridas. Heras tuvo tiempo de firmar autógrafos e incluso invitarnos a salir a rodar una hora por un parque cercano, pero creo que nadie se atrevió, jajaja. En definitiva, una gran acción de Salomon Spain en su línea de cuidar a los clientes o corredores más populares y que nos permitió vivir un poco más de cerca el mundo de los profesionales.

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Salomon Sense mantra: una grata sorpresa

A principios de mayo recibí una grata sorpresa: estaba seleccionado en el equipo de Salomon Field Testers. Eso significaba que podría probar algunos de los productos de mi marca preferida, pero no los que yo eligiera, sino los que ellos me mandaran. Pocas semanas después recibía un paquete con unas bambas dentro. Tengo que confesar que esperaba unas S-Lab Sense Mantra o algo por el estilo, pero lo que vi me dejó claramente desconcertado.

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Ante mi tenía las Salomon Sense Mantra, un nuevo concepto de la marca francesa que se enmarca dentro de su filosofía ‘door to trail’. Es decir, unas zapatillas que no sean exclusivas de la alta montaña, sino que se comporten bien durante todo el entrenamiento, incluyendo las partes de asfalto. A la vez, tienen un diseño muy minimalista, para lo que estamos acostumbrados, y una ligereza notable. Por todo ello, y porque yo soy muy especial con el calzado, debo confesar que estaba algo reticente, pero no tenía más remedio que probarlas (y a fondo), así que dejé de lado todos mis prejuicios y traté de aproximarme a ellas con la máxima neutralidad posible. Como todo buen periodista 🙂

Diseño espectacular

En primer lugar debo confesar que me encanta su diseño. Especialmente del modelo azul, negro y blanco. Es una bamba muy elegante, nada llamativa y que incluso te puedes poner para ir al gimnasio o combinar con unos tejanos. Pero no estamos aquí para eso, no? Más sensaciones: son ligeras, muy ligeras. Apenas 270 gramos los modelos más pequeños. Y luego, no tiene una suela muy alta, apenas 16 milímetros en la parte alta y 10 en la más baja. Eso me gustaba visualmente, ya que no me atraen los ‘armatostes’, pero me provocaba ciertas reservas en cuanto a la amortiguación que podía tener sobre el terreno.

Gran comodidad

Vale, ya las hemos visto y son bonitas, pero ¿qué tal sientan? Pues la verdad es que son comodísimas. Este es, para mi, su punto más fuerte y bueno. La más grata sorpresa de este modelo es el sistema Endofit, una especia de ‘escarpín’ interior que te abraza el pie sin oprimirlo y evita sensaciones desagradables en otras zapatillas, como es el desplazamiento lateral. Ello, unido al clásico sistema Quicklace de las Salomon (los cordones que no se atan, sino que se estiran), permiten una perfecta sujeción al pie, de las mejores que he sentido en ningunas bambas de trail.

Unas todoterreno

Una vez revisadas y calzadas llegaba el momento de ponerlas a prueba o, dicho de otra manera: darles caña. Personalmente, lo que más me preocupa de unas zapatillas cuando entreno es que tengan buen amortiguación y un agarre óptimo al terreno. No soy muy alto ni pesado, pero tampoco muy liviano como mis otros compañeros, así que amortiguar mis 72 quilos de peso durante entrenos de más de 3 horas por un terreno pedregoso no es fácil y no lo soportan todas la zapatillas. Debo decir que las Salomon Sense Mantra han pasado el test, para mi sorpresa, con notable alto. No son, evidentemente, unas bambas muy duras y rígidas que te protejan en entornos muy pedregosos, pero en contrapartida hacen realidad la intención del sistema Propriotection, que pretende combinar propiocepción y protección. En otras palabras, sientes mucho el terreno por el que estás corriendo, pero no de una manera lesiva o desagradable. Al contrario. Además, y eso es importante para los que no tenemos la suerte de vivir en alta montaña y debemos hacer asfalto antes de llegar a la montaña, su comportamiento en este medio es excelente.

Un buen agarre

Cuando vi la suela de las Sense Mantra no pude menos que arrugar la nariz. Dudaba mucho que aquello se agarrara bien en terrenos como los que yo entreno y era algo que quería testar muy bien. De hecho, he tardado un poco en hacer este análisis porque quería ver el comportamiento de las bambas en un día lluvioso y el suelo resbaladizo. La verdad es que me he llevado una sorpresa. El sistema Non marking contagrip promete agarre óptimo en variedad de superficies y lo cumple. En seco no he tenido ningún resbalón o torcedura y en mojado no falló ni más ni menos que otras zapatillas de prestaciones o precio incluso superiores.

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Durabilidad

Vale, tenemos unas bambas, cómodas, bonitas, versátiles y ligeras, pero ¿qué tal andan de protección y duración? En cuanto a la protección, es buena. En la parte superior tiene una malla abierta transpirable que deja respirar muy buen el pie y evacua el agua cuando entra. Lógicamente, al ser unas zapatillas minimalistas y ligeras no van muy protegidas de la parte superior, pero tras más de 400 quilómetros por terrenos muy ariscos (secos y con mucha piedra) no he recibido golpes sustanciales ni se ha roto de la parte superior. En cuanto a la durabilidad, quizás es su punto lógicamente más débil, por diseño y características. Debo reconocer que después de estos tres meses y 400 quilómetros, el aspecto de la suela sigue siendo muy bueno, sin grandes desgastes, pero ya no siento las mismas sensaciones que tenía al principio, especialmente en la protección de la suela del pie. He hecho entrenos de 36 quilómetros sin problemas y el gran Iker Karrera ha corrido con ellas carreras más largas, pero ahora empiezo a notar molestias en la planta del pie en entrenos más largos, así que las he relegado a salidas más cortas, de 15-16 quilómetros máximo.

Conclusiones

Para mi, las Salomon Sense Mantra han sido una grata sorpresa. Son unas zapatillas bonitas y con un concepto más minimalista, pero que cubren perfectamente las necesidades de cualquier trailrunner bregado. Al ser cómodas y ligeras, me parecen ideales para principiantes, personas que no sean muy pesadas o que entrenan por terrenos no excesivamente técnicos o de alta montaña, en los que yo iría con algo más de suela y protección. Cumple con lo que promete, especialmente con el concepto ‘door to trail’ (aptas para varios terrenos) y con la Propriotection (sentirte conectado con el terreno, pero a la vez protegido). El tema de la durabilidad es el que es, pero es muy superior a otros modelos de su ‘familia’, como la S-Lab Sense Mantra. Por contra, tienen un precio mucho más asequible (entre 120 y 130 euros), por lo que a mi entender se convierten en una alternativa buenísima para todo tipo de entrenos y carreras de trail por senderos, para luego combinarlas con otras más ‘potentes’ para ultratrails y carreras más largas.

Test de material: Pantalones Salomon Exo S-Lab Twinskin

“Ah vale, unos pantalones y unas mallas que valen un dineral solo porque los lleva Kilian Jornet”, pensaron algunos la temporada pasada cuando Salomon lanzó los Exo S-Lab Twinskin. Sin embargo, cuando los veías de cerca y, sobretodo, los probabas, te dabas cuenta que era algo más. De hecho, mucho más que eso.

En primer lugar, para los no iniciados, no son unos pantalones más unas mallas, sino que son unos pantalones con mallas integradas o unas mallas con pantalones por encima, como quieras. Esto, que puede parecer una tontería, no lo es ni mucho menos. A mi, por ejemplo, no me gusta la sensación de ir únicamente con mallas, pero reconozco que el efecto compresivo que producen es muy bueno para retener la musculatura de la pierna, y más si la malla es de la gama EXO, en forma de retícula y con una sujeción muy buena, sin llegar a apretar en exceso. El hecho que ayuden a recuperar más rápido o no, eso ya no lo puedo asegurar, pero está claro que mal no debe ir.

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A primera vista, el diseño produce una mezcla de curiosidad y asombro, con la parte interna de los pantalones cosida directamente a la malla. Una vez puestos, sin embargo, el efecto visual es perfecto y no se ve la costura interior, sinó unos pantalones con la pequeña malla que asoma debajo. Vale, estéticamente quedan muy bien y dan aspecto de pro, però qué tal la comodidad? Bueno, la verdad es que es excelente. Llevan incorporado un calzoncillo interior, que permite una mayor sujeción, y la cintura es bastante alta, algo que en principio no me convencía, pero que a la larga no se nota porque la sujeción és muy buena, pero sin llegar a oprimir. La principal función de esta cintura es la de incorporar un gran bolsillo frontal y varios en la parte posterior, los cuales permiten guardar geles, barritas o llaves y los convierten en ideales para entrenos algo largos o para carreras en las que no hay que llevar un exceso de material obligatorio. El único pero que le pondría es que, pese a que estos bolsillos cierran y aprietan bien, echo de menos uno con cremallera para guardar las cosas con plena seguridad. Y os lo digo por experiencia, ya que hace poco tuve un buen susto con unas llaves que acabé recuperando, por suerte.

Foto de Ian Corless (Talkultra.com)

Julien Chorier en la Ronda dels Cims 2013 – Foto de Ian Corless (iancorless.org)

Dicho todo esto, está claro que son unos pantalones cómodos, estéticos y con tres o cuatro detalles espectaculares, ahora bien… son duraderos? Bueno, yo hace un año ya que tengo el modelo anterior y les he pegado caña, tanto en entrenos como en carreras. Al principio no me atrevía a usarlos en un ultra, porque tienen pinta de ser frágiles y temía mucho por las rozaduras que suelo tener en la parte interior de los muslos. Pues bien, este año he hecho ya con ellos dos carreras tan diferentes como la Transvulcania (10h17′), con mucho calor, y la Volta a la Cerdanya (6h31′), con agua a mansalva y algo de frío, y me han ido de coña. Tengo alguna rascada en el pantalón exterior y un pequeño agujero en las mallas interiores, pero me parece poco después del tute que les he pegado.

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Superadas las reticencias iniciales, me decidí por repetir con el modelo de este año, aunque lo busqué en negro y en mi talla (M) fue imposible. Según me han comentado en algunas tiendas, Salomon hizo pocas unidades de este color y volaron en pocos días, así que al final repetí con el gris, que este año es un poco más oscuro. También hay algún pequeño cambio en los bolsillos y el tallaje, que es algo más pequeño y se agradece, ya que en el modelo del año anterior la M me iba algo holgada de las mallas y eso que tengo unas buenas piernas.

Llegados a este punto, la pregunta que mucha gente me ha planteado: vale la pena gastarte entre 135-150 euros en unos pantalones de trail? Bueno, eso es muy muy personal y depende del uso que les des. Ahora bien, en mi caso lo tengo muy claro y es casi indispensable tener unos de estos para combinar con otros modelos más ligeros y frescos en verano. La inversión es alta, pero a la larga queda compensada.

Motivación pura y dura

En poco menos de 24 horas me he tropezado con dos vídeos que son motivación pura y dura. No me identifico mucho con Nike, pero me gusta el espíritu de este anuncio:

Luego éste ya me parece genial, especialmente la primera frase. Un mensaje que define exactamente lo que quería explicar en el artículo sobre La fortaleza mental:

“El dolor es temporal. Puede durar un minuto, una hora, un día o incluso un año, pero al final se acabará y algo diferente tomará su lugar. Sin embargo, si me rindo ese dolor durará para siempre.”

Buf! Disfruta!!!!

La fortaleza mental

Muchas de las personas con las que hablo sobre mis carreras o sobre las ultras me hacen la misma pregunta: ¿en qué piensas cuándo corres?

¿En qué pienso cuándo corro durante más de 10 horas? Buena pregunta! En todo y nada, estoy tentado de responder. Pero claro, eso no es una respuesta válida.

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Para responderla necesito recapitular un poco. En primer lugar, está claro que una ultratrail de más de 80 quilómetros es un reto tan mental como físico. Yo creo que van al 50%. Puedes estar como un toro, pero si te falla la cabeza vas a acabar palmando, y al revés, ser muy fuerte mentalmente, pero si no te aguanta el cuerpo, acabarás sufriendo. Aunque en este segundo supósito tienes más opciones de supervivencia que en el primero.

Personalmente creo que la mente lo es todo. Y también creo que la mayoría de las personas no somos conscientes de hasta dónde podemos llegar. Y ya no hablo de atletas de élite o superentrenados, sinó me refiero simplemente a una persona que hace una clase de spinning, por ejemplo. Uno de los ejercicios que más me gusta practicar en mis clases consiste en cuando estamos llegando a la parte final de la clase llevar a los alumnos al límite. Cuando lo han alcanzado, o eso creen ellos, cuando ya no pueden más, en los últimos 3-4 minutos les hago subir un punto más la resistencia y trato de motivarlos lo máximo posible para que sufran, para que vayan más allá. Están sufriendo, lo sé, pero el grado de satisfacción de esa persona cuando acaba la clase, la sensación de haberlo dado todo o comprobado que podía dar un paso más, eso no tiene precio y se suele reflejar en sus caras.

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Volvamos a las ultras. En mi caso, cuando empecé con esto me hice un planteamiento que si queréis es muy estúpido y básico, pero que a mi me funciona. Está claro que gente como Kilian Jornet, a parte de ser superatletas, tienen una fortaleza mental brutal para seguir en momentos complicados. Yo me plantee que quizás nunca podré tener el mismo físico, genética, ni velocidad que Kilian, pero qué me impide tener su misma fortaleza mental?

Está claro que solo es un punto de partida y que no basta sólo con decir ‘quiero ser fuerte mentalmente’, pero todo pequeño o gran viaje empieza con un pequeño paso y un punto de partida. De hecho, esto es un proceso de autodescubrimiento y autoconfianza que no se acaba nunca y que consta de muchos pequeños pasos.

Uno de estos pasos es, evidentemente, el entreno. Si has entrenado bien tienes muchas más opciones de salir airoso de determinados retos. Otro, el hacer las cosas con lógica. Si en mi vida apenas he corrido una carrera de 10 quilómetros y una de 21 y salto directamente a una de 114, seguramente estaré como un flan y los nervios me comerán por dentro. Ahora bien, si voy dando pasos paulatinos y hago antes una de 85, cuando afronte la de 114 lo haré con respeto, pero con la confianza de estar preparado.

Otro punto muy importante es conocerse a uno mismo. La experiencia. Si algo debo agradecerle a los ultratrails es que me ha permitido conocerme como pocos otros procesos pueden hacerlo en la vida. Cuando estás haciendo una carrera de más de 10 horas, solo en la montaña, sin nadie que te ayude, el nivel de introspección es brutal. Te pones a ti mismo ante el espejo de manera cruel y afloran todas tus debilidades, que debes combatir con tus virtudes. Cuando hice el Ultra Mític el año pasado en Andorra (112 quilómetros en 28h30′) una de mis mayores curiosidades y motivaciones era saber cómo me comportaría, cómo reaccionaría ante los momentos malos, si me hundiría, si me dormiría la segunda noche… No tenía la más remota idea y hacerlo, acabarlo, me hizo descubrir o me confirmó muchas cosas sobre mi mismo.

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En una carrera tan larga hay, evidentemente, muchos momentos en los que divagas, piensas en tus cosas o dejas volar tu cabeza imaginando qué hace tu hijo en ese momento o si se sentirá orgulloso de mi cuando crezca, por ejemplo, pero también hay una serie de ‘ejercicios mentales’ que suelo hacer durante la carrera:

  • Concentración. No desconectarte nunca por completo de la carrera, mirar las marcas del recorrido, intentar no cometer errores…
  • Parcelación. Dividir la carrera en trozos. Normalmente partirla por tres y, dentro de estos tramos, concentrarte solo en los próximos cinco quilómetros, el próximo avituallamiento… Pequeños objetivos.
  • Autoconfianza. Siempre comento que una ultra es como una montaña rusa: en el quilómetro 40 puedes estar hundido físicamente y en el 110 corriendo eufórico como un loco. Afrontar los momentos malos con confianza, no agobiarse.
  • Pensamiento positivo. Para mi esto es vital, el punto más importante de todo. Se rige por la máxima de ‘si algo puede salir bien, va a salir bien’. Ante un problema, pensar en que se va a solucionar y no va a empeorar. No sirve de nada agobiarse a priori. La última experiencia la tuve en la Transvulcania, cuando me torcí el tobillo fuertemente en el quilómetro 20 (de 83) y tuve que hacer grandes esfuerzos mentales para mantenerme positivo y no agobiarme.
  • Imágenes positivas. En los momentos malos o muy duros, un buen ejercicio a hacer consiste en pensar en imágenes agradables o positivas: la llegada a la meta, tu hijo o familia abrazándote, la alegría de tus amigos o, incluso, el pedazo de entrecot o hamburguesa del McDonalds que te vas a comer a la llegada 🙂
  • Paso a paso. La gente suele agobiarse mucho ante una gran subida, larga y dura, pero una lección que aprendí en Andorra y otras carreras de alta montaña es que, incluso el coloso más grande, se puede superar paso a paso. Hay momentos en los que te parece que vas a paso de tortuga o que estás hundido, pero es importante no pararse. Cada paso, por pequeño que sea, nos acerca a la meta. Y miles de estos pequeños pasos nos pueden permitir completar las gestas más impensables.
  • Certeza absoluta. Soy una persona que duda de muchas cosas, sobretodo de mi mismo, y creo que es una postura inteligente o, como mínimo, ante la que no puedo hacer nada. Sin embargo, cuando entro en una carrera tengo clara una cosa: no me voy a retirar. Pase lo que pase. He corrido con todos los pies llagados, con un esguince de tobillo, con fiebre y gastroenteritis, he tenido momentos de debilidad absoluta después de 18 horas y aún con 10 por delante… Pero la retirada nunca ha sido una opción. Ese resquicio mental nunca lo he abierto. Sé que algún día llegará, pero tendrá que ser algo muy grave para que pase.
  • Disfruta. Hay momentos duros, de sufrimiento, de frío, de incomodidad, de preguntarse qué narices haces ahí y porqué te sometes a esa tortura… Pero nunca debes olvidar una cosa: hacemos esto porque nos gusta y en el fondo somos unos privilegiados por poder hacer algo que la mayoría de los mortales no pueden. Por eso y por la gente que conoces, los paisajes, las sensaciones, por todo… Hay que disfrutar en la medida de lo posible de las carreras, porque esos momentos son únicos, irrepetibles y formarán parte de tu vida, más allá de un tiempo, una marca o una posición.

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Últimos entrenos antes de la Ultratrail Barcelona

Este fin de semana nos hemos dedicado con Sergi Montes a entrenar buena parte del recorrido de la Maratón de la Ultratrail Barcelona, que para mi asombro ha cambiado radicalmente de la que me descargué y entrené en solitario hace tres semanas! El viernes hicimos un circuito saliendo desde Quint-mar, un poco después de la salida oficial de la prueba, hasta Vallgrassa, la riera, el Pla de Querol y volver por la carretera y pista que nos dio 25 quilómetros en 2h30′, Aquí está el track y el dibujo:

 

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(Tra14) Entreno part UTBCN amb Montes de llunaticc en Garmin Connect: Detalles.

 

Hoy domingo hemos hecho la parte que va desde Plana Novella a La Morella y volver. En total han salido 20 quilómetros en 2h01′ con torcida de tobillo incluída. Ha sido dolorosa, pero por suerte ya era al final del entreno y creo que en una semana estará recuperada, pero es un buen aviso de lo que es ésta prueba: un terreno muy pedregoso y árido, con bajadas en las que las rocas se esconden bajo la vegetación y hay que ir con mucho cuidado. Como puse en mi artículo de Consejos sobre la Ultratrail Barcelona, un error de estos al principio de la carrera puede ser fatal y ya veis que no se escapa nadie, por mucha experiencia que tengas.

Por mi parte, esta semana ya será de recuperar el tobillo, descansar lo máximo que pueda para llegar fresco y mantenerme activo con clases de spinning y algo de pesas. Mucha suerte a todos y a los que correis, nos vemos el sábado!

 

Consejos para la Ultratrail Barcelona

En los últimos días me he encontrado con mucha gente que aprovechará la UTBCN para dar el salto a la larga distancia y que me ha trasladado sus dudas o inquietudes ante el reto. Sin querer dar lecciones a nadie y simplemente amparándome en mi experiencia en las dos anteriores ediciones (la primera en la de 77 km. y la segunda, en la de 107), me ha parecido interesante hacer un artículo con consejos para la prueba. Ya os digo que tampoco quiero dar a entender que ‘esto es lo que se tiene que hacer’ y que quizás hay gente más experta que yo, pero es una zona por la que suelo entrenar y una prueba que me conozco bien.

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Nada de experimentos

Éste es un consejo básico para todos los ultras. Nada de experimentar con ropa, material, bambas y, sobretodo, geles y comida. Un ultra es un reto en el que te vas a enfrentar a un montón de imprevistos, así que cuantas más cosas tengas controladas, mejor. Intenta llevar ropa que ya hayas usado y que sepas que te va bien y, sobretodo, evita probar geles o alimentos que no hayas testado antes.

Planifica tu alimentación

Si haces las dos carreras más largas, vas a estar muchas horas en movimiento con un gran desgaste. Creo que es un error salir cargado de geles y barritas e ir tomando en función que te pida el cuerpo. Planifica lo que te vas a tomar en función de la carrera y no de tus sensaciones, porque son muy volátiles y a veces erróneas. Yo, por ejemplo, suelo tomar geles cada 2 horas o 2 horas y media y con un máximo de 5 en una carrera de este tipo. También guardo algo con cafeína para el final, cuando se acerca la noche, y llevo magnesio para reponer sales. Además, es importante combinarlo con algo de alimento sólido en los avituallamientos. En mi caso lo único que me entra un poco es fruta. En todo caso hay que buscar el equilibrio entre reponer fuerzas y someter al estómago a un torbellino de geles y potingues.

Hidrátate copiosamente

De los muchos errores que se pueden cometer en un ultra, la hidratación (o la falta de ella) es de los peores. Para los que no sois de la zona, pensad que en el Garraf, en abril, se pueden alcanzar temperaturas altísimas si el día es caluroso. El domingo pasado corrimos la Cursa de la Talaia casi a 20 grados a las 9,30 de la mañana, así que imaginaros lo que puede ser estar corriendo a las 4 del mediodía por zonas en las que que hay poca vegetación. No hace falta decir que hay que hidratarse muy bien en cada avituallamiento y llevar siempre una reserva copiosa, aunque creas que el siguiente está cerca. Más vale que sobre, que que falte y un fallo en esto te puede hacer pasar un muy mal rato. En mi caso, lo que hago es combinar agua con isotónica, para las sales, pero sin abusar de la segunda.

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Cuidado con la ropa

Mucha de la gente que viene de ultras de alta montaña se ha encontrado con frío en meses como mayo o abril. Olvidaros de esto. En el Garraf, a finales de abril, hace calor o mucha calor. No salgáis muy tapados, aunque sí que hay que llevar ropa de abrigo para cuando caiga la noche o por si se gira algo de viento. En principio contad que estáis ante una de las pruebas más ‘calientes’ de Catalunya.

Controla el ritmo

Desde mi punto de vista, la gente sale muy fuerte en la mayoría de pruebas, incluso en ultras de larga o muy larga distancia. En una carrera de este tipo debes buscar tu ritmo óptimo, que sea vivo, pero sin llegar a notar en ningún momento que vas ahogado. Por eso es importante no volverte loco al principio, aunque te pase mucha gente, ni parar de golpe al final, cuando empiezas a estar cansado, y hacer 20-30 quilómetros andando. Está claro que el ritmo lo marca el estado físico y los objetivos de cada uno, pero lo ideal es ir alternando tramos corriendo y andando. Y otro cosa: cuidado con las bajadas. Está muy bien aprovechar la inercia, pero protege tus piernas y no impactes demasiado fuerte. Recuerda que esto es muy muy largo y hay que economizar fuerzas y músculos porque al final van a doler.

Evita los errores

En una ultra cuenta tanto las cosas positivas que puedas hacer, como el evitar al máximo cometer errores. Algunos ya comentados, como la hidratación o la alimentación, son básicos, pero hay otros menos previsibles e igualmente peligrosos, como un torcedura de tobillo por querer bajar muy rápido. Estar atentos para evitar perderse es otro factor a tener muy en cuenta. A veces, cuando llevas muchas horas corriendo, entras en un estado de vigilia, te pones a pensar en tus cosas o, sencillamente, te dejas llevar por el que va delante. Aunque esta carrera suele estar bien marcada, os aseguro que pocas cosas desmoralizan más cuando llevas 80-90 quilómetros que colarte y tener que desandar un tramo, aunque sean 500 metros.  Por todo ello, chequea constantemente que vas viendo las cintas del trazado y ante la duda, para y desanda hasta la última. No te dejes llevar por la intuición.

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Pensamiento positivo

Piensa en positivo siempre. Incluso ante una dificultad, dolor o mal paso. No te agobies. No le des vueltas, no te preocupes por algo que puede pasar o no, no pienses nunca en retirarte, ni en la distancia o las horas que te queden. Fragmenta la prueba en pequeños objetivos (cinco quilómetros, un avituallamiento…) y si no te funciona, sencillamente da un paso y piensa que con cada paso estás más cerca de la meta. El trabajo mental en una prueba así es superimportante y debe ser positivo. Imagínate llegando a la meta, o la cena que te vas a tomar cuando llegue, la alegría de tus amigos, familiares, hijos… Busca imágenes que te motiven y no te agobies si tienes un mal momento. Por experiencia una ultra suele ser como un tobogán: los estados de ánimos pueden pasar del cansancio extremo a la euforia en apenas dos tres quilómetros, y viceversa. Tranquilízate ante un mal momento y disfruta de los buenos.

Disfruta

Es de perogrullo y mucha gente no lo entenderá. Que puedas disfrutar de una prueba de 80 o más de 100 quilómetros. Tú mismo puedes olvidar estas sensaciones cuando llevas 11 horas corriendo y te duele todo. Pero piensa que estás haciendo algo que la mayoría de mortales no puede hacer, que estás aquí porque esto es lo que nos gusta y que es algo que recordarás toda la vida, especialmente si es tu primera prueba de estas características.

Mucha suerte a todos, nos vemos en la salida de Sitges y espero que en la llegada! Si queréis leer la crónica de mi participación en la UTBCN del 2012, en la que acabé el 14 e hice 13h50′, podéis hacerlo aquí.